jueves, 7 de junio de 2012

Volta a Peu contra la droga en Torrent


12 de mayo de 2012


Me apetecía realizar una carrerita. Mejor corta,  de menos de 10kms, después del intento fallido de correr en Cheste una semana antes debido no me encontraba bien para disputar una decena de miles de metros. Hay semanas que cuestan mas que otras, y Cheste tenia un circuito complicado para la motivación de aquellos dias. Se hace complicado realizar un entrenamiento adecuado y constante alguna semana, y concretamente si eres estudiante de Arquitectura. En periodo de entrega de proyectos se duerme poco, se dispone de poco tiempo libre, el reloj marcha en tu contra y la impresora te traiciona plasmando grises que no deberían ser tan oscuros... Volviendo a lo que quería decir, que se emplea poco tiempo en estirar las piernas, a no ser que estés hasta las narices de estar sentado durante horas frente al ordenador y decidas que hasta aquí hemos llegado. Voy a trotar un rato y así veo el sol.

No corrí en Cheste por baja forma, y es una verdadera lastima, pues era gratis y ahora es poco común participar en carreritas en las que no haya que soltar un eurito al menos...
Pero hay que resarcirse de ello, se emplea el fin de semana en otro deporte maravilloso, como es el del Tiro con arco que disfruto practicando desde hace unos meses. No todo va a ser perder calorías a marchas forzadas sudando y dando zancadas!

Propongo a mis amigos con ganas e idea de correr alguna que otra Volta a peu, realizar la Carrera contra la droga de Torrente, el dia 12 de mayo. La misma tarde que se disputan los 15 kms de Massamagrell, que algún día intentare. Rectifico: no se intenta, se hace. Se llega hasta el final. Bueno, tampoco seamos drásticos, que el cuerpo tiene un limite y prefiero seguir con mi corazón a pleno rendimiento. No voy a hacer caso al celebre escritor japonés Murakami, cuyo lema en las carreras en las que participa es que jamás acabara una de ellas andando, que siempre se mantendrá corriendo. Pues señor, admiro mucho su voluntad, su energía y su éxito, pero tengo familia y novia que me quieren y si tengo que parar para caminar, pues paro y termino la carrera. Ya me ocurrió en antaño en la Volta a peu de la playa de Malvarrosa... por cierto, en un futuro comentare en una entrada de este blog aquella participación tan desastrosa que repetí dos años consecutivos. El dicho ese del ser humano y el tropiezo en la misma piedra que todos conocemos…

A lo que iba, que participamos en esta prueba de Torrente, ciudad grande de casi 100.000 habitantes y solo 300 corredores a lo sumo. Se entiende, ese dia se disputa la carrera mencionada antes de Massamagrell y la manifestación del 12M.
Bien acompañado con Juanpe y Rafa, dejamos estacionado el coche cerca del Parc central y nos disponemos a buscar la calle de la salida, que por las inmediaciones debería estar. Me pierdo, nos perdemos, me pongo un poco nervioso pero enseguida se me pasa. Un amable señor, miembro de protección civil nos indica que la salida esta en la calle que sube y a la derecha. Bien, nos quedan veinte minutos, ya escuchamos la voz de la speaker por los altavoces, que es la señal que anima (y al final cansa) en las carreras. Es la primera Volta a peu de Rafa y la segunda de Juanpe. Yo llevo ya unas cuantas en las piernas, aunque no tantas como me gustaría haber hecho si descubro esto del running mucho antes. Están los dos fuertes, pero el pobre Juanpe viene tocado de la rodilla después de haber entrenado esa semana. Le recomiendo que tenga tranquilidad en el trote, que este tranquilo que no va a quedarse el último, ¡ni mucho menos! Curiosamente en la recogida de dorsales, Rafa no puede disfrutar del suyo adjudicado pues por lo visto alguien ya lo ha recogido... cosas que pasan a veces en la mesa de organización. En serio, eso es un asunto a reflejar en los archivos de lo paranormal. Menos mal que no optamos a premios por quedar entre los primeros ni nada, por que el lio del dorsal seria tremendo.

En fin, que comienzan los 6kms en una tarde que se nubla agradecidamente, pues el sol estaba golpeando con fuerza ese mediado de mayo. Se anticipaba el verano. Podemos trotar sin fatiga y eso es un beneficio tremendo para el cuerpo. Nos ofrecen avituallamiento de agua en el km2. ¡Pero si aun no tengo sed! Aun así, me refresco la boca un poco y me echo por la nuca, que luego lo agradeceré. Bajamos y subimos túneles que salvan pasos de vías, pero en pocos metros mas adelante, subimos y bajamos puentes que también salvan pasos de vías... ¿que clase de broma es esta? Tanta rampa y cuesta merma el cuerpo de los corredores principiantes y mis últimos seiscientos metros se hacen tediosos. Me cruzo de frente con Juanpe en el tramo recto de doble sentido de la marcha, en la Ronda del Safranar, donde los corredores que se conocen se animan unos a otros. Es el tramo donde los de media tabla de la clasificación ven lo bien que van los primeros, pero no se desaniman porque tampoco les sacan tanta diferencia, y también hay muchísimos que les siguen, donde los primeros se sienten felices de ver tanta gente detrás de ellos, donde los últimos ven con dureza la cantidad de participantes que tienen por delante y que jamás alcanzaran en el día de hoy. Corro todo el rato tras la estela de un abuelete que lleva un ritmo endiablado. Admirable. De mayor quiero ser como ellos y no lo digo de broma. Lo adelanto en la ultima subida y bajada del puente que lleva a la rotonda del tanatorio, pero en la recta de meta me vuelve a dar caza y me anima, me insta a realizar un ultimo sprint y sobrepasar la línea final como un campeón, al igual que hizo Rafa doscientos metros antes, que tenia fuerzas de sobra para rebasarme mientras me saludaba y enfilaba la calle de llegada. Algún dia se la devolveré… por adelantarme en el último minuto. ;)

Al final, un tiempo de 29’ 50’’, curiosamente el mismo que el de la llegada al velódromo Lluis Puig, y de regalo de una bolsa que no contenía camiseta, pero si un gel de ducha, un after sun, un calendario de mesa y un bloc de notas. Buen obsequio, si señor.
Y todos contentos de vuelta, por que estamos fuertes, por que resistimos cualquier cosa, por que somos muy espartanos, gladiadores, guerreros... pero al día siguiente bien nos duele el cuerpo por agujetas hasta las pestañas.